Un gran enemigo del crecimiento personal: la preocupación. Cómo vencerla

Por definición, la preocupación suele asociarse a la angustia y a la inquietud que se produce por algún motivo. Las preocupaciones suelen ser de todo tipo y, éstas puede ser de poca importancia y pasar rápidamente, pero otras puedes perdurar en el tiempo y llegar a ser un grave problema psicológico y producir trastornos como la ansiedad y depresión. Si llega a ser un gran problema puede afectar al desarrollo y crecimiento personal de cualquier persona.

La preocupación no depende del entorno en el que nos movemos, sino de cómo interpretamos lo que nos sucede y rodea. Lo importante en la vida no son los hechos, sino la manera en la que los enfocamos; lo que cuenta no es nuestro mundo, sino lo que hacemos con este mundo que nos ha tocado vivir. El mundo es algo que está ahí, ni es bueno ni malo, simplemente és, lo que nos hará felices o desgraciados es nuestra reacción ante él.

Normalmente, las preocupaciones tienen su base en algo que se puede resolver y solucionar, sin embargo muchas personas se preocupan por cosa sin solución. El exceso de preocupación forma parte de la vida de muchas personas y, puede convertir la vida en un infierno viviente.

Una vez más, volver a poner énfasis en la importancia de la Actitud que uno tiene ante todo lo que le ocurre. Para ayudar a mejora esta actitud, hay una serie de acciones que se pueden tomar:

  • Reconocer el dolor. Aquí la elección que se nos presenta es si seguimos viviendo en el pasado o si nos enfrentamos al dolor y seguimos adelante en la vida.

  • Ser conscientes del derecho a preocuparnos. Tenemos derecho a sentir lo que sentimos, no es ningún pecado. Podemos sufrir, preocuparnos y llorar. Tenemos derecho a ello, son sentimientos reales.

  • Compartir emociones. Un paso importante es reconocer nuestras propias emociones. Hay que sacarlas a la luz, hablar de ellas a otras personas, éstas pueden comprender lo que le sucede porque puede ser que lo hayan experimentado en sus propias carnes.

  • Buscar ayuda si lo necesita. Si intentas solucionar tú mismo el problema puede conducirte a la desesperación, por ello, siempre que sea posible busca la ayuda necesaria para solucionarlo.

  • Olvidar la culpa. Es una emoción paralizante. Hay otras muchas personas que pueden haber sido culpables también. Perdona a los demás, persónate a ti mismo y sigue adelante.

  • No ser muy duro con uno mismo. Trátate bien, tienes derecho a esos sentimientos, tienes derecho a estar en este mundo y disfrutar de él tanto como cualquier otra persona. Tienes derecho a vivir, por lo tanto, camina, levanta la cabeza y sigue adelante con mejora actitud posible.

En general podemos encontrar una filosofía o conjunto de creencias para poder hacer frente al sentimiento de la preocupación. Estas creencias son:

  1. Siempre, siempre tenemos una Elección, por lo tanto, podemos cambiarnos a nosotros mismos y a la situación en la que nos encontramos si lo deseamos realmente.

  2. Hace falta mucho valor para realizar este cambio, hay que ser valientes, seguir adelante y tomar Acción.

  3. Nosotros somos los que tenemos que tomar las riendas de nuestra vida y escribir el guión que deseemos para poder alcanzar la vida que nos gustaría disfrutar. Esto nunca podrá ocurrir si dejamos que otras personas escriban el guión de nuestra propia vida.

  4. Hay que creer en algo que valga la pena. Si encontramos ese algo, la preocupación se esfumará poco a poco como por arte de magia.

Preocúpate si lo deseas, es tu elección y posición ante la vida, pero si quieres avanzar en tu desarrollo y crecimiento personal, no dejes que este sentimiento te paralice para alcanzar la vida que deseas disfrutar. Para terminar os dejo un maravilloso poema sánscrito que nos indica la actitud a tomar ante la vida que tenemos delante:

Contempla este día

Porque aquí está la vida,

la vida de toda la vida.

Su breve tránsito encierra

la realidad y la verdad de la existencia,

la alegría del crecimiento,

el esplendor de la acción,

la gloria del poder.

Porque el ayer es sólo recuerdo

y el mañana sólo visión,

pero el hoy bien vivido

convierte a todo el ayer

en un recuerdo de felicidad

y a todo el mañana en una visión de esperanza.

Por lo tanto, disfruta de este hoy.

 

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Imagen cabecera por marin para freedigitalphotos.net
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